Hace un montón que no os enseño ninguna costurita. La verdad es desde hace un tiempo coso poco, es más que nada, pero es poco, muy poco. Y lo poco que coso suelen ser estuchitos o neceseres o cosas así, muy básicos.
Hoy os quiero enseñar unos portabocadillos y bolsitas para snacks.
¿Os acordáis del estuche para flauta que le hice a mi niña? Pues fue todo un éxito en clase, gustó mucho y algunas amiguitas le pidieron porfa, porfa, porfa un chuliestuche para sus flautas.
Y mi niña, claro está, me entregó el mensaje de sus amiguitas y me pidió porfa, porfa, porfa que les hiciera unos chuliestuches para sus flautas.
Últimamente no me prodigo mucho con la costura, voy sacando la máquina sólo de vez en cuando para hacer alguna cosilla como el estuche para flauta de hace unas semanas, por ejemplo. A ver si poco a poco a base de proyectos pequeños voy cogiendo carrerilla y vuelvo a coser. Hoy os quiero enseñar, precisamente, uno de estos proyectos pequeños que me sirven para que no oxidarme del todo y desempolvar la máquina de coser. Esta vez hice una PIZARRA ENROLLABLE.
¿Sabéis esas funditas plásticas en las que vienen las flautas? Se rompen, sí, sí, parece que van a durar, peeeeeeero, resulta que la presilla que tienen para la solapa no es muy resistente. O eso, o tengo una forzuda en la familia.
Y aquí estamos un año más, terminando diciembre, un mes muy atareado para todos en general y para mí en particular. Además de la Navidad hay mucho que celebrar este mes en mi casa, están de cumpleaños mi niña, mi mami y mi suegra.
Nos acercamos a ese momento del año en que se suele echar la vista atrás y hacer balance. Mi balance de costura de 2018 es bastante fácil, he cosido muy muy poco. Últimamente me dedico más a tejer.
Ahora que ya hemos dejado atrás jalogüin toca preparase para la Navidad. Sí, lo sé, parece que aun está lejos, pero creedme, la tenemos a la vuelta de la esquina. Y si ahora todavía la vemos lejos imaginaos mi sorpresa cuando a mediados del mes de septiembre, en plena vuelta al cole, abro la bandeja de entrada y me encuentro con un correo de Maggie de Modes4u en el que me proponía una colaboración para Navidad. Venga ya, pensé, ¿es una broma?, ¡¿Navidad?!
Hoy vuelvo con otro vestido fruncido. Dicen que no hay dos sin tres, bueno, sin tres o sin cuarto porque es el cuarto vestido fruncido que hago. El primero fue mi vestido de pensamientos y luego vinieron los vestidos fruncidos para mamá e hija.
Poco a poco le estoy cogiendo el gustillo al ganchillo. Ya os conté en más de una ocasión que las labores de ganchillo no me gustaban especialmente, pero poco a poco, viendo por ahí cosas modernas y hechas con mucho gusto cada día me gusta más.
Hace dos veranos le hice a mi niña un vestido con el cuerpo de ganchillo compuesto por unos granny squares combinados con varetas y puntos bajos. Ese mismo verano hice otro vestido más, pero de bebé, con el canesú sencillito de ganchillo.
Hace unos días os enseñaba el jersey Mini Washi con margaritas que le regalamos a una amiguita de mi niña por su cumple. Junto con ese jersey le regalamos también un estuche super chulo que os enseño hoy.
Una prenda que no puede faltar en el armario de nuestras peques en verano es un VESTIDO TROTERO. Un vestido cómodo, ponible, que valga para un montón de ocasiones, fresquito para combatir el calor, ... Un vestido como éste que os enseño hoy.
Aquí estoy de nuevo con un desafío Handbox. Handbox y Ribes & Casals se han unido de nuevo para proponernos un desafío costuril, la Pasarela Virtual de Verano 18.
No sé si os acordaréis de este neceser de pandas. Forma parte de uno de los regalos de nacimiento que hice a finales del año pasado. Os refresco la memoria, el regalo estaba formado por una manta de punto forrada, un conjunto de chaquetita y capota y este neceser tan mono.
El arrullo de osos con cremallera que os enseñé hace unos días formaba parte de un regalo de bienvenida para un muchachote. Se trataba de un regalo conjunto con una amiga. Ella se encargó de hacer una preciosa manta de ganchillo y una chaquetita Puerperium y yo contribuí con el arrullo y los pantaloncitos que os enseño hoy.
Continuamos con la serie de regalos de bienvenida para bebé. Hoy le toca el turno a otro arrullo con cremallera. No sé si os acordaréis del primero, un arrullo rojo con estrellitas blancas. Cuando lo cosí me gustó tanto el resultado que decidí hacer otro más, pero esta vez cambiando las telas. Y aquí está.
Antes de hacer el saco de punto para bebé que os enseñé hace unos días, mientras le daba vueltas en mi cabeza a la idea y buscaba patrones y modelos, pensé que podía quedar bien hacer un dos en uno. La idea inicial era hacer un saco de punto forrado de viyela en el que se pudiese acoplar otro saco interior de viyela o algodón o piqué forrado de peluchito. De esta forma cada saco se podría usar de forma independiente o juntos los días de más frío.
Un año más, Handbox y Ribes & Casals se han unido para proponernos un desafío costuril, este año es el desafío colección otoño. El objetivo es crear entre todos una Colección de Moda Otoño Invierno con las telas de Ribes & Casals.