Storm Shawl

22 de enero de 2020

Con hilos, lanas y botones: Storm Shawl
El otro día os enseñaba el Chal Cheri Chevron que fue el regalo de cumple de mi madre y hoy vuelvo por aquí con otro chal, que también fue un regalo de cumple, pero esta vez para mi suegra.
Si lleváis tiempo por estos lares sabréis que, al igual que mi madre, mi suegra cumple años el día de Navidad. Anda que no hay días en el año para estar de cumpleaños y resulta que no sólo están de cumpleaños el mismo día sino que además coincide con el día de Navidad. ¿Para qué repartir las celebraciones a lo largo del año cuando puedes hacerlas todas juntas en un solo día?
El chal de mi suegra es el Storm Shawl de Joji Locatelli.
Es un chal sencillito, pero que resulta muy elegante. Tiene forma semi circular. Va tejido en punto bobo y tiene vueltas cortas y sueltas. Nada más. Y sólo con eso se consigue un chal de lo más resultón.
Con hilos, lanas y botones: Storm Shawl
Esas sueltas del patrón es a lo que yo llamé toda la vida vainicas. ¿Os acordáis de la camiseta de vainicas? Seguramente no es el nombre oficial de ese punto, pero yo me entiendo. Dependiendo de cómo lo combines puedes conseguir calados sencillitos o diseños tan espectaculares como el de la camiseta Satawal.
Uno de los atractivos de este chal es que se hace con una sola madeja. Sí, estáis leyendo bien, una sola madeja. Yo utilicé una madeja de Schachenmayr Regia Premium Silk en color antracita (0098). En el patrón dice que si tienen lana puedes repetir las vueltas finales para aprovechar y hacerlo algo mayor y también te dice cuánto hilo tienes que reservar para cerrar. Como mi ovillo traía más metros que el hilo propuesto en el patrón me aventuré a tejer un poquito más para intentar aprovechar al máximo la lana. A pesar de tejer con la báscula al lado para ir comprobando que no me pasaba de lista y me quedaba suficiente para cerrar, no me llegó. El cierre tiene unos picots que quedan monísimos, pero consumen más lana que un cierre simple.
Como no me llegaba para cerrar me tocó deshacer. Podía haberme dado cuenta antes, pero me di cuenta de que no me llegaba cuando ya llevaba un cuarto cerrado más o menos. Así que deshice el cierre que ya tenía hecho y la última pasada. Ahora ya sí, pensé, vamos a cerrar. Casi me da algo. Cuando estaba llegando al final me quedé sin hilo. No daba crédito. ¿Cómo era posible? Tocaba deshacer de nuevo todo el cierre. A ver, el chal se hace con un sólo ovillo, es cierto, así que muy grande no es. Cierto, también. Pero os aseguro que en el borde inferior hay muuuuuuuuchos puntos.
En fin, después de deshacer el remate y recoger bien todos los puntos había que tomar una decisión. Podía deshacer una fila más para tener hilo suficienhte para cerrar con el remate original del patrón, podía dejar el chal como estaba sin deshacer más y hacer un cierre normal, pero entonces me quedaba sin los piquitos esos tan chulis. Ooooooo, podía probar otra cosa, podía espaciar más los piquitos y en lugar de hacerlos cada cuatro puntos, por ejemplo, podía hacerlos cada ocho. De esta forma, al llevar menos piquitos consumiría menos lana y tendría suficiente para cerrar el chal sin deshacer más.
Después de pensarlo mucho porque la idea de deshacer de nuevo no me atraía lo más mínimo me decidí por probar con la última opción y FUNCIONÓ.
Una vez rematado llegó el momento del bloqueo. Lo veía tan chiquitín que no estaba nada convencida de que fuera a quedar de un tamaño más o menos decente. Lo puse a remojo, escurrí el excedente de agua con una toalla y lo estiré bien estiradito. Viéndolo estirado con los pinchos y las varillas de bloqueo recuerdo que pensé, pues aun queda un chal xeitosiño. Esperé a que secara bien y retiré todas esas herramientas de tortura lanera. Aaaaaaahhhhh. No me lo podía creer, una vez liberado el chal se encogía.
Pues sí, hay lanas con las que hay que tener cuidado porque estiran mogollón y otras, como ésta, que tienen un resorte interno e intentan recuperar su tamaño original. Lo dejé reposar unos días y probé a bloquearlo de nuevo. Pero esta vez, en lugar de estirarlo en horizontal para bloquearlo, lo colgué y dejé que se fuera estirando con su propio peso (que no es mucho, la verdad). No quedó enorme, claro, porque no es un chal enorme, pero yo creo que después del segundo bloqueo quedó mejor. El chal se hace con una sola madeja así que  antes de empezar ya sabes que grande lo que se dice no va a salir. Y como todo tiene sus ventajas, al usar una sola madeja sólo hay dos cabitos para rematar, el del inicio y el del fin. Un maravilla en comparación con todas las hebras que tuve que rematar en el chal de mi madre.
Como ya os dije más arriba, el Storm Shawl es un diseño de Joji Locatelli. El patrón es de pago y lo podéis comprar en Ravelry pulsando AQUÍ.
Si buscáis inspiración para tejer podéis ver más versiones de este chal en Ravelry, consultando los proyectos enlazados con el patrón, y en Instagram, buscando el hashtag #stormshawl.
Con hilos, lanas y botones: Storm Shawl
Con hilos, lanas y botones: Storm Shawl
Con hilos, lanas y botones: Storm Shawl
Con hilos, lanas y botones: Storm Shawl
Con hilos, lanas y botones: Storm Shawl
Con hilos, lanas y botones: Storm Shawl





Greta

18 de enero de 2020

Con hilos, lanas y botones: Greta jirafa amigurumi (patrón Cucapuntoes)
¿De qué color son las jirafas? Como podéis ver, Greta es naranja con manchitas marrones, pero ¿son naranjas las jirafas?

Chal Cheri Chevron

15 de enero de 2020

Con hilos, lanas y botones: Cheri Chevron Shawl
Venga, que ya llevamos medio mes de este año y aun no me había asomado por aquí. Sigo con mi propósito de ponerme al día con el blog, hay muchas cosas que tengo pendientes de enseñaros y contaros su historia. A ver si poco a poco voy sacando ratitos para sentarme a escribir. Y si no, pues habrá que resignarse y nos tendremos que conformar con versión reducida que os enseño en Instagram. No es lo mismo, lo sé, a mí me encanta enrollarme y contaros mil anécdotas, pero como ya os tengo dicho en más de una ocasión, el tiempo es el que es y no se puede estirar.

Papá Noel

28 de diciembre de 2019

Con hilos, lanas y botones: Papá Noel amigurumi (patrón Cucapuntoes)
Ho ho ho.
Después de una noche de duro trabajo y un par de días de merecidísimo descanso se asoma a saludar Papá Noel.

Puffy Sheep

23 de diciembre de 2019

Con hilos, lanas y botones: Puffy Sheep - Cojín oveja de ganchillo (patrón de Gallimelmas)
¿Quién se asoma por aquí? Pues se asoma una ovejita muy tierna que además en un cojín. El Cojín Oveja de Gallimelmas.

Enanito de Navidad

4 de diciembre de 2019

Con hilos, lanas y botones: Enanito de Navidad de ganchillo (patrón gratis)
Ya tenemos la Navidad a la vuelta de la esquina. Hace unos días os enseñaba unos arbolitos de Navidad hechos con punto Bobble y hoy vuelvo a la carga con otro proyecto facilito para decorar la casa: un enanito de Navidad.

Palomitas para el Calendario de Adviento Crafter Blogs 2019

1 de diciembre de 2019

Con hilos, lanas y botones: Calendario de Adviento Crafter Blogs 2019
Un año más Jen (Little Kimono Handmade) organiza el sarao DIY de la Navidad, el Calendario Adviento Crafter Blogs 2019. ¿En qué consiste? Pues veréis, cada año nos reunimos 24 blogs para crear un calendario de adviento virtual. Cada uno tiene que escoger una entrada entre todas las publicadas a lo largo de 2019 para hacerle un homenaje.

Árbol de Navidad "Bobble"

28 de noviembre de 2019

Con hilos, lanas y botones: Árbol de Navidad de ganchillo en punto bobble (patrón gratis)
¿Qué tal lleváis los preparativos para Navidad? ¿Ya tenéis toda la decoración navideña lista? Más aun ¿ya tenéis la casa decorada?

Capota pixie Nicolás

21 de noviembre de 2019

Con hilos, lanas y botones: DIY Capota pixie de punto para bebé (patrón gratis)
El otro día os enseñaba el pelele Urban que hice para Nicolás. Y claro, un pelele así sin más como que queda un poco soso, ¿verdad?, así que lo acompañé de una capota de punto para completar el conjunto.
Es un gorrito de esos que llaman pixie (¿de dónde vendrá este nombre?) y que hacen que los bebés parezcan un poco duendecillos.

Pelele URBAN

19 de noviembre de 2019

Con hilos, lanas y botones: Pelele Urban (Becharmed knitwear)
¿Os acordáis del osito Samuel? Formaba parte del regalo de bienvenida de Nicolás. Y para Nicolás fue también el pelele que os enseño hoy.
Se trata del pelele Urban. Seguro que ya estáis pensando ¿Urban? ¿Urban? Eso de Urban me suena. Pues sí, seguro que os suena porque hace unos meses os enseñé el Urban Girl Suit.