Después del Everknit Top y el casquete de red de la niña había que hacer algo también para la mami que estaba un poco celosilla. Ella no decía nada, pero yo lo sabía, se lo notaba. Poco a poco su piel iba adquiriendo un tono verde Grinch. Aquello solo podía significar una cosa, sufría un ataque de envidia en toda regla. Esta situación necesitaba una intervención urgente.
¿Y qué le hice? Pues un pañuelo glamuroso para lucir en la playa como una diva. Se trata del Foulard boheme de Mamie Crochet.









