Chal Eartha frustrado

9 de abril de 2021

Con hilos, lanas y botones: Chal Eartha frustrado
No todos los proyectos tienen un final feliz, algunos no acaban de ser lo que debían ser o lo que tú te imaginabas que iban a ser. A veces te das cuenta por el camino, en esos casos creo, sinceramente, que lo mejor es tirar del hilo y a otra cosa mariposa, pero no siempre lo hacemos. Otras veces no te das cuenta hasta que llegas al final. ¿Qué hacer en esos casos? ¿Sinceramente? Pues lo mismo, tirar del hilo.
Hoy os voy a contar la historia de unos de esos proyectos que pudo ser y no fue, mi chal Eartha.
Me da mucha rabia porque este chal me encanta. Ya os dije que era uno de mis patrones favoritos de la revista BELLOTA 4 cuando os enseñé mi jersey Hardy.
Mi top 3 de ese número eran el chal Eartha de Tre Liz (@treliz_colorispower), los calcetines Moffitt de Soraya García (@soriknits) y, claro está, el jersey Hardy de Lola Dacosta (@lolahilos).
Con hilos, lanas y botones: Mis favoritos de BELLOTA4
Primero hice el jersey Hardy, luego los calcetines Moffitt y ya sólo me quedaba el chal para completar mi trio de favoritos.
Este chal tuvo un proceso un tanto complicado.
El primer paso siempre es escoger los materiales. El patrón propone usar TreLiz Yarn Eros, grosor fingering. Yo me decanté por otra opción, escogí Schachenmayr Regia Premium Merino Yak, que también es fingering. El colorido de este hilo me encanta y se me hace complicado elegir. Después de darle muchas vueltas a la carta de colores me decanté los colores "07508 Pflaume Meliert", que viene a ser algo así como Ciruela moteada y "07505 Puder Meliert", que según el traductor es Polvo jaspeado. De acuerdo con el patrón hace falta una madeja de TreLiz Yarn Eros, grosor fingering (100 g / 366 m) de cada color. Como los ovillos de Merino Yak son de 100 g / 400 m pues cogí uno de cada color.
Todo iba viento en popa y os fui enseñando algunas fotos de los avances en Instagram.
Con hilos, lanas y botones: Chal Eartha frustrado
Con hilos, lanas y botones: Chal Eartha frustrado
Pero al llegar a la última sección antes del cierre me di cuenta de que no me iba a llegar el hilo para terminar. ¿Cómo era posible? Pero si los ovillos de Regia tienen más metros que los de TreLiz cómo era posible que me estuviera quedando sin lana antes de llegar al final. Se ve que no rinden igual los dos hilos y yo iba a necesitar más.
Estuve barajando varias opciones. Podía comprar dos ovillos nuevos para terminar el chal o probar a deshacer un trocito y cerrar antes.
A comprar siempre hay tiempo así que pensé en empezar deshaciendo para ver qué tal quedaba el chal sin la última sección porque de tamaño parecía que iba bien. Por si no os fijasteis o no os disteis cuenta, es brioche y después de todos los aumentos que se van haciendo sección a sección para ir dando forma al chal, al llegar a la última sección tenía un montonazo de puntos.
No sé deshacer brioche a las bravas tirando del hilo y recuperando los puntos más abajo, tendría que ir punto a punto hacia atrás. Deshacer una vuelta punto a punto iba a ser eterno así que sólo de pensar en deshacer un trozo punto a punto ya me entraron sudores fríos. ¿No sabes deshacer brioche tirando del hilo? Pues este es un buen momento para aprender. Saqué las agujas y tiré del hilo. Al fin y al cabo, no podía ser tan difícil, ¿no?
Cuando quise recuperar los puntos me di cuenta de que sí iba a ser tan difícil. Antes de soltar los puntos estudié detenidamente la labor para ver cómo tenían que estar al recogerlos nuevamente. Pero una vez deshecho un trozo no había forma humana de recuperar todo. No quiero ni pensar en el tiempo que me llevó volver a tenerlo todo en las agujas para retomar la labor. No hace falta decir que al final tuve que deshacer más de lo que pensaba porque se me escaparon algunos puntos, no conseguía recuperar bien en los menguados para formar esas estrías que hace el chal, ...
Cuando conseguí tener el chal de nuevo en las agujas listo para tejer avancé hasta la última sección de nuevo y me lo probé. Aunque antes de deshacer me daba la sensación de que no iba mal de tamaño, ahora me lo veía escaso, no me llegaba para que se sostuviese en el cuello. Estaba claro que tenía que comprar dos ovillos nuevos y hacer las secciones que marca el patrón.
Me compré los ovillos y seguí tejiendo. Me lo volví a probar al terminar la sección y me seguía pareciendo pequeño (¿en serio? ¿pequeño?) así que decidí repetir una vez esa sección tal como explica el patrón que puedes hacer si quieres un chal más grande.
Completé las secciones, hice el cierre de i-cord con los tropecientos mil puntos que tenía y con gran ilusión me dispuse a probarme mi nuevo chal.
Con hilos, lanas y botones: Chal Eartha frustrado
Con hilos, lanas y botones: Chal Eartha frustrado
Casi me da algo, qué disgusto, el chal quedó enorme. Puesto no lucía nada de nada, me quedaba como la toquilla de la abuela, hacía ondas en la espalda y sobraba por todas partes. ¿Cómo era posible que me lo hubiera visto pequeño?
Seguro que ahora mismo estáis pensando que soy una exagerada y que no sería para tanto. Pues bien, he rescatado unas fotos que me hice con temporizador para poder verme desde todos los ángulos con el chal. No fueron hechas con el objetivo de ser compartidas y la calidad no es muy buena, pero cómo sí que valen para que veáis cómo me quedaba realmente el chal aquí están.
Con hilos, lanas y botones: Chal Eartha frustrado
Con hilos, lanas y botones: Chal Eartha frustrado
¿A que no exageraba?
Lo dejé en reposo una temporada a ver si se me pasaba el disgusto y le buscaba una solución. Reposó todo el verano, el disgusto seguía ahí, no se me ocurría cómo arreglarlo, no me sentía con fuerzas para deshacer otra vez un trozo de brioche e intentar recuperarlo para cerrar. Definitivamente el chal estaba gafado, así que finalmente opté por tirar del hilo, ovillar de nuevo y esperar por el proyecto adecuado para esos ovillos porque estaba claro que no eran los ideales para el chal Eartha.
Sigue en mi lista de pendientes y seguro que me lanzo nuevamente a la aventura del brioche un día de estos.
El patrón del Chal Eartha es de Tre Liz, es de pago y lo podéis adquirir en Ravelry.
Si buscáis inspiración para tejer podéis ver más versiones de este chal en Ravelry, consultando los proyectos enlazados con el patrón, y en Instagram, buscando el hashtag #earthashawl.




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10 comentarios :

  1. La verdad es que es un trabajo que cuesta deshacer pero no hay otra porque el resultado no es práctico ni te convence. Me pasó lo mismo con el que hicimos juntas, también de Merino, también enorme. Eres una artista! Tienes unas manos maravillosas y estas decisiones sólo pueden ser lo mejor para aprender. Bicos!

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    1. Muchas gracias, Elisa. Será por patrones de brioche, jajajaja. Este no salió como esperaba, pero otros vendrán que sí saldrán. Lo importante es disfrutar del proceso y aprender algo con cada proyecto. Esos ovillos ya se convirtieron en dos chales maravillosos que han hecho las delicias de sus dueñas. Bien esta lo que bien acaba.

      Bicos

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  2. El ejercicio hace al maestro y hacer deshacer te hace disfrutar del proceso, aunque imagino el sofocon que te llevarías.
    Lo importante es que al final salieron dos y te llevas la experiencia y el aprendizaje.
    Besitos

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    1. Pues sí, el disgusto fue considerable, pero en estos casos creo que lo mejor es deshacer, no tiene sentido quedarte con una prenda que no vas a usar. A mí me gusta mucho tejer y disfruto del proceso. Cada nuevo proyecto es una oportunidad para aprender.

      Bicos

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  3. Ohhh que penay que rabia! pero es cuestión de tiempo,y de dejar en reposo este trabajo.
    En cuanto lo retomes,
    que lo harás...todo saldrá del tirón, que para algo sirven los tropezones.
    Los colores son superbonitos.
    Un besote!

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    1. Claro que sí, de los tropezones es de lo que más se aprende. Antes de este chal hice otro con brioche que me encanta, me acabo de dar cuenta de que no lo he compartido en el blog, tengo que rescatar las fotos y preparar una entradita, que es una pena no enseñarlo, ese sí quedó bonito. Un poco más grande que el original, pero muy ponible. En general los chales me gustan más bien grandes, pero que sean cómodos de llevar. Por ahora este patrón se queda en la lista, espero retomarlo con ganas en unos meses y si no fuera así, pues tampoco pasa nada, ¿no?

      Bicos

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  4. Madre mía... +.+
    La verdad es que sí quedó grande...
    El punto es muy chulo... a ver si nos enseñas el que sí quedó bien!
    Un besote!!!

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    1. El punto me encanta y con el chal estirado en plano luce un montón, pero puesto la cosa cambia. En fin, que no hay que preocuparse ni amargarse, lo importante es disfrutar del proceso y si al final no resulta como esperas pues se tira del hilo y listo.

      Bicos

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  5. Bueno, esto nos pasa a todos, que nos atoramos con un proyecto con el cual no podemos seguir en ese momento. Has hecho bien en dejarlo descansar, dejar que pase el tiempo y despues con animo y otros ojos podras terminarlo a tu gusto, con las medidas perfectas. Porque es muy cierto que si no te quedas contenta, despues la prenda estara por ahi en un rincon sin usarse. Estoy segura que mas adelante triunfaras con el, siempre tejes precioso!
    Besos

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    1. Totalmente de acuerdo. Este no resultó, pero otros vendrán que sí resultarán.

      Bicos

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