¿Sabéis eso de que cuando se cierra una puerta se abre una ventana?
Mi puerta fue el chal Eartha que tejí a principios de 2020. El diseño me encanta, os lo contaba el otro día, pero creo que no acerté en la elección de la lana y el chal no resultó como yo esperaba. Lo dejé en barbecho un tiempo buscando una solución para salvarlo, pero finalmente tiré del hilo. Puerta cerrada.
Si hubiera un premio a la Penélope del año, ese año sería para mí sin lugar a dudas, jajajaja, no os hacéis una idea de la cantidad de veces que tiré del hilo. Parecía que destejía más que tejía. ¿Os acordáis de mi Ranunculus fresquito de lima para verano? Lo tejí dos veces. ¿Y la Dahlia Tee de mi madre? Ahí también destejí bastante, la verdad.
No podía dejar esos preciosos ovillos en un cajón y el KAL Seeds And Spikes organizado por Mez Fabra llegó en el momento oportuno. El Chal Seeds and Spikes de André de Castro fue mi ventana.









